Los pagos, cada vez más móviles

23 Diciembre, 2019

Los pagos, cada vez más móviles


¿Te has fijado en que algunas estaciones de metro y ferrocarril, además de la ranura habitual para introducir la tarjeta magnética, ya están preparadas para poder pagar el transporte con una tarjeta con chip, o simplemente acercando el teléfono móvil? Es tan solo un ejemplo más del auténtico auge de los pagos móviles que estamos viviendo, cada vez más habituales en todo tipo de establecimientos, y que pueden explotar definitivamente durante las próximas compras navideñas.

Según un reciente estudio de GlobalWebIndex, a nivel global, 4 de cada 10 adultos online ya ha utilizado sus dispositivos móviles para pagar por bienes y servicios. No obstante, los datos difieren según el perfil demográfico: el 43% de los consumidores de entre 16 y 34 años ya ha realizado pagos móviles, una cifra que baja hasta el 26% en los que tienen entre 55 y 64 años. No hay diferencias notables entre géneros, pero el estudio sí que ha detectado que los que pagan con sus teléfonos móviles suelen ser personas con un nivel de educación y de ingresos elevado.

¿Pero esto cómo se hace?

Ya hace algún tiempo que las tarjetas de crédito incorporan un sistema de pago contactless, que permite pagar sin introducir la tarjeta, sino simplemente acercándola al terminal. Para ello, utilizan un chip RFID pasivo que comparte la información cuando se estimula con un campo electromagnético de baja intensidad desde un sistema de pago autorizado.

Pues bien, esta tecnología y el NFC (Near Field Communication, o comunicación de campo cercano), que incorporan la mayoría de smartphones, es esencialmente la misma, con la diferencia de que el sistema NFC que va integrado en los teléfonos es activo. Es decir, el chip de los smartphones genera su propio campo electromagnético, que puede responder (o no) a la petición de pago de un datáfono.

Además de un teléfono con NFC, también serán necesarias dos cosas más: que el establecimiento cuente con un sistema de pago compatible con la tecnología contactless, y que el teléfono lleve instalada una app que contenga los datos bancarios que se transmiten a la hora de realizar el pago. Estas aplicaciones son las que contienen la “copia digital” de la tarjeta de crédito, comprueban la veracidad y la seguridad de la transacción, y si todo es correcto, autorizan el pago de la compra.
Algunas de las muchas aplicaciones que se pueden utilizar para pagar desde el móvil son:

Google Pay

Antes conocido como Android Pay, Google Pay es el método de pago móvil desarrollado en principio para teléfonos Android, pero que también es compatible con dispositivos de Apple. Además, cuenta con un amplio soporte de bancos y de diferentes tipos de tarjetas, por lo que es uno de los sistemas más populares.

Apple Pay

Pero naturalmente, Apple también dispone de sistema propio: Apple Pay es el sistema de pagos móviles desarrollado para sus dispositivos a partir del iPhone 6, y está ideado tanto para pagar las compras físicas a través de terminales de pago contactless, como para compras online en determinadas tiendas. Una particularidad es que Apple Pay no solo permite pagar desde el iPhone, sino también desde un Mac, iPad e incluso desde un Apple Watch.

CaixaBank Pay

Finalmente, en el caso de CaixaBank, CaixaBank Pay ofrece todas las funciones necesarias para operar con tarjetas de crédito o débito de la entidad, así como con tarjetas VISA de otros bancos. Su peculiaridad es que no solo permite el pago si el smartphone cuenta con NFC: en el caso de que no se disponga de él, CaixaBank puede facilitar una etiqueta que se pega en la parte trasera del móvil, que funcionará exactamente igual que una tarjeta convencional cuando se acerque a un terminal de cobro contactless. Además, CaixaBank Pay permite sacar dinero de los cajeros de CaixaBank que estén equipados con lector contactless.

Para fomentar este tipo de pagos, CaixaBank inició en 2018 la iniciativa Cashless City, que ya se ha llevado a cabo en Morella y en Pamplona. En estas localidades, la entidad promovió, mediante distintas bonificaciones, el uso de móviles, tarjetas y dispositivos wearable para pagar en los comercios de la población. De esta forma, los ciudadanos pudieron utilizar sus medios de pago digitales –fuera cual fuera su entidad financiera de referencia– en sus compras diarias.

Existen otros proyectos de futuro como, por ejemplo, Facebook Pay, un sistema de pagos que probablemente se podrá usar en Messenger, Instagram, WhatsApp y, naturalmente, Facebook. Y también se están realizando pruebas de Face to Pay, esto es, sistemas de pago mediante reconocimiento facial. Pero de momento, esto es materia para otro artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *