E-commerce, la clave para no parar de vender llegó para quedarse

28 Mayo, 2020

E-commerce, la clave para no parar de vender llegó para quedarse


Hace varias semanas que los negocios que no cubrían necesidades esenciales echaron el cierre tras decretarse el estado de alarma. Poco a poco, y dentro de las medidas aprobadas por el Gobierno, algunos de ellos comienzan a abrir sus puertas. Sin embargo, este proceso de apertura todavía tardará varias semanas en completarse, en muchos casos con un futuro incierto.

Mientras esto ocurre, los comercios buscan alternativas para ofrecer sus productos y servicios a los consumidores. Sin necesidad de contacto físico y sin restricciones en las ventas, el comercio on-line se presenta como una solución para muchos de estos negocios, sobre todo en el caso de los más pequeños. Los cambios en los hábitos de los consumidores durante el confinamiento darán paso a una nueva era para este tipo de establecimientos, en la que la modalidad on-line cobrará especial importancia.

El mercado de gran consumo en internet se disparó en la segunda semana de confinamiento en nuestro país y registró un incremento récord de hasta el 73,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos de Nielsen. Esto pone en evidencia que utilizar los canales on-line para comunicarse con los clientes ya no es algo opcional para la mayoría de los comercios.

La alternativa al comercio físico

La importancia de este cambio de hábitos es tal que la situación derivada por la COVID-19 puede ser el detonante definitivo para la consolidación del e-commerce en España, según sostienen desde The Valley. Entre los motivos que esgrimen se encuentran mantener el flujo de la actividad comercial y conservar los puestos de trabajo, además de evitar el desperdicio de artículos perecederos y posibles pérdidas.

Ante el cierre de los comercios físicos, las empresas que ofrecen servicios y productos en un entorno on-line pueden seguir generando ingresos. Las hay que incluso están permitiendo a los compradores realizar ahora sus adquisiciones y recibir el pedido, o disfrutar del servicio, cuando la situación vuelva a la normalidad. Esta es una posibilidad que ayuda a mantener los empleos, aunque en algunos sectores —como el de la alimentación o las empresas de reparto a domicilio— incluso han tenido que reforzar sus plantillas.

Al mantener la actividad vía on-line, los comercios que apuestan por el comercio electrónico tienen capacidad para dar salida a los productos que tenían en el almacén. De no ser por esta vía de venta, son muchas las empresas que habrían registrado grandes pérdidas al no poder vender artículos que se echarían a perder o que quedarían obsoletos por tratarse de stock de temporada.

La venta on-line ya forma parte de la estrategia de la mayoría de las grandes compañías, pero no tanto del pequeño comercio, posiblemente el más vulnerable en esta crisis. La falta de formación y el desconocimiento de las herramientas necesarias para poner en marcha las ventas on-line son algunos de los motivos que explicarían esta falta de digitalización.

Ventas on-line sin tienda en internet

Para establecer una relación comercial a través de internet con los clientes no es imprescindible contar con una tienda on-line o con presencia en un marketplace como Amazon. Se puede hacer perfectamente a través de redes sociales o de aplicaciones como WhatsApp.

Se trata de una buena opción, sobre todo si se tiene en cuenta que, según el Estudio Anual sobre Redes Sociales 2019 de la Asociación de Publicidad, Marketing y Comunicación Digital (IAB Spain), el 72% de los usuarios siguen a las marcas en alguna de las redes sociales y para el 26% genera confianza que tengan un perfil en ellas.

Sacar partido a este canal de comunicación puede ser el comienzo de la digitalización del pequeño comercio. Contar con asesoramiento externo ayuda a la gestión de todos los trámites y a dejar las cuestiones técnicas y más engorrosas en manos de terceros. Por ello, CaixaBank ha creado la solución SocialCommerce, pensada para facilitar a los pequeños comercios la apertura de nuevas modalidades de venta de forma rápida y segura.

La propuesta se centra en la gestión de compras on-line a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. De esta forma, el negocio puede realizar ventas a partir de ofertas lanzadas desde sus perfiles en Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp, Telegram o cualquier otra vía de comunicación con el cliente final, sin necesidad de mantener una tienda virtual o una página web propia. La solución de CaixaBank ayuda al comercio a convertir seguidores en potenciales compradores y a cobrar por los pedidos recibidos a través de canales de comunicación directos

En cuanto a los clientes, estos reciben las ofertas a través de los perfiles y aplicaciones de mensajería del comercio. Si les gusta el producto, lo pueden comprar a través de un enlace que los lleva directamente a las instrucciones de pago. El comerciante recibe la información de la venta que acaba de realizar y puede gestionar el envío.

El lanzamiento de SocialCommerce se complementa con PayGold, una solución pensada para recibir pagos on-line, por correo electrónico o por SMS. Todo ello sin necesidad de que el comercio cuente con una web propia y preparado para ofrecer una respuesta ágil, algo que puede ser crucial en el momento actual para mantener un negocio abierto.

El e-commerce puede ser un importante facilitador de algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, una serie de metas que el organismo ha fijado para alcanzar la prosperidad de todos sin renunciar a la sostenibilidad. En concreto, su uso, principalmente en la situación actual, puede resultar especialmente valioso para el objetivo número 8 (Trabajo decente y crecimiento económico). Estar junto al pequeño comercio en estos momentos es necesario y la venta on-line puede ser una herramienta fundamental para que muchos de ellos sigan adelante.