inteligencia artificial

02 Mayo, 2019

¿Nos puede ayudar la inteligencia artificial a detener la desertificación de la península?

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Las investigaciones del ingeniero agrónomo Rafael González Perea han creado un modelo que optimiza el consumo de agua y energía en el sector agrícola, un avance que podría ayudar a detener el deterioro del ecosistema | La tesis de González Perea le ha valido para ganar la tercera edición del premio a la mejor tesis doctoral en el sector agroalimentario, otorgada por la Cátedra AgroBank de la Universidad de Lleida. Hace alrededor de 9000 años la zona que hoy conocemos como Sahara no era el mayor desierto del mundo, sino un inmenso vergel que pudo acoger algunas de las más tempranas sociedades de la humanidad. En aquel periodo, la conocida popularmente como Edad de Hielo acababa de terminar y las grandes superficies heladas habían dado paso a extensos prados y lagos; los investigadores creen que en aquel momento, el Sahara era un gran bosque, tal vez selva, repleto de vida. Hoy el Sahara es un lugar completamente diferente. Este radical cambio nos enseña que el clima y la geografía del planeta están en una constante transformación, la cual se ha acelerado como consecuencia del cambio climático producido por la actividad humana y que ya amenaza gravemente nuestra forma de vida. ¿Y qué tiene que ver todo esto con el ingeniero agrónomo Rafael González Perea? Pues puede que este joven cordobés, reciente ganador de la tercera edición del premio a la mejor tesis doctoral en el sector agroalimentario, que otorga la Cátedra AgroBank de la Universidad de Lleida, tenga una de las claves para evitar que la península ibérica se convierta en el próximo desierto de Europa.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="Un combate sin cuartel contra la desertificación" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1556796059778{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Desde la Costa del Sol hasta prácticamente las faldas de las montañas cántabras; desde el Cabo de San Vicente hasta la Costa Brava, esa podría ser la extensión del desierto que durante este siglo se irá expandiendo por toda la península ibérica. No es una exageración, es una proyección de la que se hacen eco cada vez más miembros de la comunidad científica. Algunos estudios, como el del Ministerio del Medio Ambiente, incluso ya ponen un dato sobre la mesa: alrededor del 80 % de la superficie de España está en riesgo de convertirse en desierto. De ahí que investigaciones como la de Rafael González sean claves para paliar los efectos del cambio climático. «Eso no es todo —explica González en una entrevista concedida a CaixaBank—. A eso hay que sumarle que de aquí a 2050, según datos de la FAO, deberíamos aumentar la producción de alimentos entorno a un 50 %. Y si en España no tenemos suficiente suelo para incrementar los cultivos, estamos ante un paradigma bastante negativo». Ante esta perspectiva, el ingeniero agrónomo y el equipo de la Universidad de Córdoba con el que trabaja se han puesto a buscar la manera de trasladar las mejores innovaciones tecnológicas del momento, como el big data y la inteligencia artificial, a la producción agrícola. El objetivo es optimizar la agricultura de regadío sin aumentar la necesidad de superficie cultivable. «Con el big data y la inteligencia artificial lo que intentamos es anteponernos a la demanda que va a tener una comunidad de regantes en 1 o 2 días; así adecuamos la estación de bombeo a ese día, adecuamos la red de distribución a la demanda, evitamos pérdidas en la red…, incluso podemos llegar a contratar a tiempo real la energía para disminuir el consumo». Es la tesis de Rafael González, que se traduce en un uso más racional de los recursos, ahorro de costes, incremento de producción agrícola y otros muchos beneficios derivados del análisis de las necesidades y comportamientos de la comunidad de regantes.[/vc_column_text][vc_single_image image="31430" img_size="full" alignment="center"][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="La nueva revolución agrícola será digital" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1556796109916{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Aunque el sector industrial y de servicios parece ser el que más se ha beneficiado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, el mundo agrícola también ha adoptado con entusiasmo las nuevas oportunidades que ofrecen algoritmos y herramientas de análisis de datos masivos. «Se ve, sobre todo, en la numerosa cantidad de foros sobre el tema que ya se están organizando y en el público que acude a ellos». Para Rafael González, ya existe «una gran preocupación porque se sabe o se prevé lo que va a pasar en 20 años». El trabajo de concienciación sobre los efectos del cambio climático, al que todavía le queda mucho recorrido en el conjunto de la sociedad, no ha sido necesario en el sector agrícola. Los profesionales del campo, a todos los niveles, son conscientes de los desafíos que van a llegar en las próximas décadas y por eso ya se están tomando medidas. «En todos los eslabones de la cadena del mundo agro se está intentando utilizar el big data y la inteligencia artificial como una herramienta más». A esas tecnologías se van sumando cada vez más, como el uso de drones para la recogida de datos, una manera muy útil de entender qué está pasando con las cosechas en tiempo real y actuar en consecuencia. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer. «Tenemos que seguir afinando más. Hemos creado un modelo de predicción de demanda de agua a un día a nivel de comunidad de regantes; hemos hecho un modelo de simulación de agricultura en el que somos capaces de predecir el 100 % de los eventos de riego y casi el 90 % del agua que va a utilizar cada agricultor cada día. Ahora estamos intentando predecir no solo en qué día sino en qué momento del día se va a regar».[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="El futuro del sector primario" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1556796138447{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Para España, el sector agrícola es clave como uno de los principales exportadores de alimentos de Europa. De ahí se desprende que el interés y el uso de estas tecnologías «esté creciendo a nivel exponencial. En algunos eslabones cuesta un poco más introducirlo por una cuestión tradicional o cultural, pero lo importante es que la inquietud está ahí y va a crecer muchísimo en los próximos años», concluye Rafael González. Por su parte, la Cátedra AgroBank Calidad e Innovación en el sector agroalimentario de la UdL, creada en 2016, tiene entre sus objetivos fundamentales potenciar el reconocimiento de la investigación de excelencia que se está desarrollando en el ámbito agroalimentario, promover la transferencia de conocimiento científico y técnico entre investigadores, profesionales del sector y clientes de la entidad financiera, e impulsar la calidad e innovación en el ámbito agroalimentario. AgroBank, la línea de negocio de CaixaBank especializada en los sectores agrario y agroalimentario, financia esta Cátedra de la Universidad de Lleida (UdL), que abrirá en otoño el plazo para presentar candidaturas a la cuarta edición de este galardón para tesis doctorales. AgroBank, la línea de negocio de CaixaBank dirigida al sector agrario, ha consolidado su liderazgo en este segmento y tiene como clientes a uno de cada cuatro agricultores españoles. La propuesta de valor de AgroBank combina el desarrollo de los mejores productos y servicios adaptados a las peculiaridades de los agricultores, ganaderos o cooperativistas, junto con un asesoramiento cercano e integral. AgroBank cuenta con casi 1000 oficinas propias, donde los clientes tienen a su disposición 3000 profesionales con un alto conocimiento del sector, y realiza acciones de impulso al sector, como jornadas técnicas, acuerdos con organizaciones de relevancia, y las jornadas de la propia Cátedra AgroBank.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

INNOVACIÓN
07 Febrero, 2019

Las supercomputadoras más potentes del cine que la realidad podría superar

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Existe cierta sensación agridulce frente a la investigación en inteligencia artificial. Por un lado, buena parte de la comunidad científica está entusiasmada con las oportunidades que nos ofrecerá el desarrollo de esta tecnología, empezando por los propios coches autónomos, que ya son una realidad —en pruebas, eso sí. Pero este optimismo hacia la IA cambia radicalmente conforme salimos del ámbito científico y técnico para preguntar al resto de la sociedad. Es entonces cuando encontramos cierto respeto —por no decir temor— hacia lo que la inteligencia artificial sea capaz de hacer. Al fin y al cabo, el cine lleva varias décadas enseñándonos de lo que es capaz un ordenador que ha decidido que no le gustamos. Así que, para desterrar mitos y conocer mejor qué ha profetizado la ciencia ficción cinéfila y lo que realmente tenemos hoy en día, vamos a poner frente a frente a las supercomputadores más malvadas del cine con las grandes computadoras que funcionan hoy alrededor de todo el mundo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="Alpha 60 (Alphaville)" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1549540024811{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Podemos decir sin miedo a equivocarnos que la película francesa de 1965 Alphaville se adelantó a muchas de las cintas de ciencia ficción que hemos visto estrenadas ya en pleno siglo xxi. En Alphaville, la supercomputadora Alpha 60 se ha hecho con el control de la sociedad —de una parte de ella, en realidad— y ha llegado a la conclusión de que, para salvaguardar la seguridad de la ciudadanía, conceptos como el libre albedrío, la capacidad crítica e incluso las emociones humanas más básicas deben ser erradicados. Nos encontramos ante la clásica dictadura que canjea libertad por seguridad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_video link="https://www.youtube.com/watch?v=89Dl9E1osfs" align="center"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Esta distopía contrasta —afortunadamente— con nuestra realidad. Mientras que en Alphaville la supercomputadora solo ha servido para empeorar las condiciones de vida de la sociedad, a nosotros, las supercomputadoras como Summit —la más potente del mundo en 2018—, nos están ayudando a romper los límites del conocimiento humano y desarrollar la ansiada cura del cáncer.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="HAL 9000 (2001: Una odisea del espacio)" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1549540078492{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Cuando el genio del cine Stanley Kubrick y el genio de la ciencia ficción escrita Arthur C. Clarke unieron sus talentos, no solo dieron a luz una de las películas más importantes de la historia del cine, sino una de las inteligencias artificiales más conmovedoras que jamás hemos visto. Vale, HAL 9000 era una IA psicópata que intentó asesinar a todos los tripulantes de la nave espacial Discovery 1, pero hay algo que hace que esta supercomputadora sea única: tiene una férrea voluntad por vivir. ¡Vivir! En la escena en que el astronauta superviviente comienza a desactivar a HAL 9000, este se da cuenta de su terrible destino, que es apagarse para siempre. En ese momento la IA hace algo muy humano: justificarse, intentar disculparse y prometer que todo irá bien a partir del momento presente. “Stop Dave… I’m afraid”, dice HAL 9000 momentos antes de “morir”. El cometido de HAL 9000 era operar la nave Discovery 1, ya que a las máquinas se les da bastante mejor que a nosotros comparar datos, realizar análisis y proyecciones y la multitarea. Precisamente eso es lo que hace la tercera supercomputadora más potente del mundo, Sunway TaihuLight, de fabricación china, y que se encarga, entre otras cosas, de realizar predicciones climatológicas cruzando millones de variables.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="Madre (Alien)" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1549540121904{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Otro superordenador encargado de ayudar a pilotar naves espaciales es Madre, que aparece en la terrorífica Alien: el octavo pasajero. En esta ocasión —ya era hora—, el supercomputador es una herramienta para los humanos, un enfoque mucho más realista de lo que hoy tenemos entre nosotros. Sin ir muy lejos, aquí en España contamos con la Red Española de Supercomputación, una infraestructura compuesta por 13 supercomputadoras que están a disposición de la comunidad científica para desarrollar todo tipo de investigaciones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="Skynet (Terminator)" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1549540144904{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Una de las amenazas más recurrentes del mundo del cine, que ha conseguido filtrarse hasta nuestros propios temores en la realidad, es que una IA se vuelva consciente de sí misma y decida que los humanos somos una amenaza para ella. Es lo que ocurre en la famosa saga de películas de ciencia ficción Terminator, donde Skynet utiliza el arsenal nuclear disponible para iniciar una guerra nuclear que termina por devastar la civilización. De esta inteligencia artificial, nos quedamos con su capacidad de aprendizaje, lo que hoy se ha venido a llamar machine learning o deep learning y que grandes empresas como Google o IBM ya están utilizando de manera entusiasta. A pesar de los mitos cinéfilos, esta tecnología conllevará innumerables beneficios para el conjunto de la sociedad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_video link="https://www.youtube.com/watch?v=O0VN0pGgBZM" align="center"][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="Red Queen (Resident Evil)" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1549540197458{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]La saga de videojuegos que ha dado lugar a las taquilleras películas de Hollywood nos presenta a Red Queen, una supercomputadora creada para gestionar la vasta empresa farmacéutica Umbrella Corporation. Se puede decir que Red Queen ayuda a crear medicinas y tratamientos que mejoran la vida de las personas… hasta que los responsables de la empresa deciden crear armas biológicas que se les escapan de las manos. En nuestra realidad, las supercomputadoras sí que ayudan a la investigación médica. Por ejemplo, la supercomputadora española MareNostrum 4 está ayudando a encontrar una vacuna contra el SIDA o nuevas terapias de radiación contra el cáncer, amén de facilitarnos la comprensión de los cambios climáticos provocados por la dispersión del polvo del desierto. Se nos quedan muchas supercomputadoras e inteligencias artificiales de ficción sin mencionar, como V.I.K.I en Yo, Robot o la mítica Joshua de Juegos de guerra, pero por mucho que la ficción se empeñe en mostrarnos la peor y más rocambolesca cara de las IA y los superordenadores, la realidad nos ha demostrado que sus bondades para la sociedad superan cualquier prejuicio de ciencia ficción.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row source="" text="" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" google_fonts="font_family:Abril%20Fatface%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal" css=".vc_custom_1493995502230{margin-bottom: 15px !important;}" link=""][vc_column][vc_custom_heading text="El top 10 de supercomputadoras" font_container="tag:h2|font_size:20|text_align:left|color:%231284d1" use_theme_fonts="yes" css=".vc_custom_1549542649480{margin-bottom: 15px !important;}"][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] Summit, EE. UU. Sierra, EE. UU. Sunway TaihuLight, China Tianhe-2, China Piz Daint, Suiza Trinity, EE. UU. AI Bridging Cloud Infrastructure, Japón SuperMUC-NG, Alemania Titan, EE. UU. Sequoia, EE. UU. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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